El Nacimiento de Jesús - Conclusión

 

Reuniendo las Narrativas

Two figuring nativity scenes

Los relatos de la infancia y la historia

Ambos relatos de la infancia se basan en la memoria de eventos históricos y contienen datos históricos importantes. Sin embargo, los lectores contemporáneos no debemos asumir que todo lo que aparece en los relatos son hechos que ocurrieron históricamente. Es necesario hacer una interpretación cuidadosa. Estas diapositivas explican algunos de los criterios que debemos tener en cuenta. Por ejemplo, tanto Mateo como Lucas ponen la fecha del nacimiento de Jesús hacia el final del período de gobierno del rey Herodes el Grande. Sabemos gracias a varias fuentes que Herodes murió en el año 4 a.C. Jesús nació posiblemente uno o dos años antes de esta fecha.

Lucas, quien en sus escritos siempre es cuidadoso de mencionar algunos acontecimientos históricos, también sitúa el nacimiento de Jesús un poco después del decreto de un censo por parte de Roma, “siendo Quirino gobernador de Siria” (2:1-2). Sin embargo, sabemos que Quirino no fue nombrado como gobernador hasta el año 6 d.C., diez años después de la muerte de Herodes. Lucas introduce una discrepancia de 10 años entre los dos acontecimientos  históricos que nos ofrece al narrar el nacimiento de Jesús.

Hacia una solución de la discrepancia de 10 años

La discrepancia de 10 años puede estar relacionada con la mención de un censo romano, el cual Lucas atribuye a una orden de César Augusto. Aunque no hay evidencia de este censo a través del imperio, Quirino sí ordenó un censo local, el cual no tenía precedentes, un poco después de ser nombrado como gobernador provincial. Esta acción provocó protestas violentas. También hubieron protestas y amotinamientos después de la muerte de Herodes diez años atrás

Como Lucas escribe varias décadas después de estos acontecimientos, es posible que el evangelista haya confundido las memorias de dos episodios violentos distintos, uno de los cuales estaba relacionado con un censo. El que Lucas haya presentado incorrectamente las fechas de los reinados de Herodes y Quirino refleja esta confusión. Sin embargo, la presentación sirve para contrastar aún más al Jesús que Lucas presenta como aquel que trae la paz en los tiempos difíciles de la famosa Paz Romana.

La historia de Herodes y los Magos en Mateo

Al mirar el otro relato de la infancia, Mateo nos habla del asesinato masivo de los niños varones por parte de Herodes. Sin embargo, no existe evidencia de dicho evento, el cual por su naturaleza hubiese tenido gran impacto público y dejado suficientes récords escritos. Incluso el historiador Flavio Josefo, quien ofrece una lista de los despropósitos de Herodes, no menciona esta atrocidad. El episodio parece ser el resultado más bien de los intereses teológicos de Mateo al querer conectar la historia de Jesús con la de Moisés, más que una narración de un acontecimiento histórico.

Al mismo tiempo, los Magos en Mateo pueden haber sido inspirados en una memoria histórica. En el año 66 d.C., el nuevo rey de Armenia vino a donde el emperador Nerón en Roma para ser confirmado en su autoridad. Este rey y sus tres compañeros fueron llamados magos y un relato nota que “no regresaron por la misma ruta que habían seguido al venir”. Mateo tuvo que haber retomado este incidente para demostrar narrativamente que Jesús es el verdadero rey tanto de los judíos como de los Gentiles. A diferencia de aquellos que vinieron del Oriente a presentarse ante Nerón, los Magos en Mateo vinieron del Este a confirmar el reinado de Jesús.

Muchas de las irregularidades históricas y contradicciones en los relatos de la infancia según Mateo y Lucas se pueden explicar si sus obras se entienden como dos narraciones teológicas influenciadas por la fe de los evangelistas en la resurrección, las cuales fueron compuestas a la luz de varios datos históricos.

Por consiguiente, ambos presentan tradiciones que indican que Jesús nació en Belén pero fue criado en Nazaret.

  • Pero Mateo comienza con José y María en Belén, y tiene que llevarlos a Nazaret (usando el argumento del temor que les inspiraba Arquelao, heredero de Herodes en Jerusalén).
  • Mientras tanto, Lucas comienza con María y José en Nazaret y tiene que llevarlos a Belén (usando el argumento del censo romano).

Estas distinciones no deben distraer a los lectores contemporáneos en el momento de establecer prioridades con relación a las lecciones teológicas comunes y las distinciones según aparecen en los relatos de la infancia. El mensaje religioso es el que inspira la fe cristiana en nuestro día, no cierto dato histórico aquí o allá.

Similitudes entre los relatos de la infancia en Mateo y Lucas

Estas diapositivas resumen las ideas religiosas comunes más importantes que aparecen en los dos relatos de la infancia, teniendo en cuenta que aparecen en distintas historias. Tanto Mateo como Lucas expresan su fe en Jesús como Hijo de Dios a la luz de la resurrección. Esta convicción se hace clara al atribuir de varias maneras la concepción de Jesús al poder creador del Espíritu Santo. En Lucas María escucha del ángel: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” (Lc 1:35), mientras que en Mateo a José se le revela en un sueño que María “está esperando por obra del Espíritu Santo” (Mt 1:20). Ambos relatos insisten en que la venida de Jesús está en continuidad con el cumplimiento máximo de la alianza de Dios con Israel. Para ello los evangelistas citan constantemente las Escrituras judías.

Ambos proclaman que el nacimiento del niño es importante para toda la humanidad. Los Magos en Mateo y quizás su genealogía afirman esto, mientras que en Lucas las referencias a Jesús como aquel que trae la paz tienen ramificaciones universales. Ambos relatos vinculan el sentido del recién nacido con su muerte más adelante. Mateo hace un paralelo claro entre la escena con los Magos y la ejecución de Jesús; Simeón en Lucas también hace referencia a Jesús como aquel que trae división y juicio.

Finalmente, los dos relatos invitan a sus lectores a hacerse discípulos de Jesús. Para Lucas, María es el paradigma de discipulado: ella escucha la palabra de Dios y la pone en práctica. Para Mateo, José es el modelo de aquel que observa e interpreta la Torá según la enseñanza definitiva de Jesús que Mateo presentará más adelante. Dentro del contexto de la fe cristiana, dichas percepciones de los evangelistas inspirados son de mucha importancia al leer sus palabras.

El nacimiento de Jesús en nuestro día

Un principio clave de interpretación bíblica católica es que una vez que se estudian los textos de las Escrituras en su contexto histórico y literario, estos textos deben ser actualizados o hechos vida en la comunidad cristiana del presente. He aquí algunas ideas para seguir reflexionando sobre cómo actualizar los relatos de la infancia hoy en día.

Los relatos de la infancia y la Navidad

Cada año nos encontramos con el problema de la comercialización de la Navidad. Mientras que los cristianos celebramos apropiadamente la venida de “la Luz del mundo” (prestando una imagen del Evangelio de Juan) con luces y decoraciones, el sentido pleno del nacimiento de Jesús puede fácilmente diluirse entre muñecos de nieve, carruajes y una avalancha de comerciales. El estudio de los distintos relatos de la infancia nos pueden ayudar a reorganizar nuestras prioridades. 

Cada relato de la infancia sirve como introducción a los dos Evangelios y cada uno a su manera sirve como una introducción a lo que Jesús significa, convirtiéndose así en una invitación a creer en él. ¿Cómo podemos, entonces, celebrar la Navidad comprometiéndonos (una vez más) a renovar nuestro discipulado?

Esperanza de liberación

Ambos relatos de la infancia declaran que con el nacimiento de Jesús la esperanza que Israel tuvo por mucho tiempo de ser liberado se ha comenzado a hacer realidad. Dicha esperanza resuena más profundamente en aquellas comunidades que experimentan la opresión. Sin embargo, estos textos desafían a las comunidades más afortunadas a discernir cómo contribuyen al sufrimiento de otros, ya sea con sus acciones o su falta de acción. Las esperanzas que el mundo pone en el niño Jesús deben ser abrazadas por sus discípulos en nuestro día.

Usando términos de Lucas, ¿reconocemos los cristianos de hoy “el pesebre del Señor”? ¿Apreciamos la manera como Dios se identifica plenamente con los desafíos de lo ordinario y de los que son vulnerables? Usando términos de Mateo, ¿vemos que este niño que es Emmanuel, “Dios-con-nosotros”, es el mismo que instruye a sus seguidores a darle de comer a los que tienen hambre, vestir al desnudo y ayudar al enfermo (Mt 26:31ss)?

La identidad judía de Jesús

Los relatos de la infancia resaltan de distintas maneras la identidad judía de Jesús. El perfil de Jesús por parte de Mateo encarnado la historia de Israel insinúa que la relación de alianza entre Dios e Israel ha llegado en Jesús a un punto más profundo de intimidad. Para los cristianos, él es el paradigma de vivir la alianza con Dios perfectamente. ¿Cómo puede la Navidad ser un tiempo para que los cristianos nos acerquemos más a Jesús en su identidad judía?

Zacarías, en el Evangelio de Lucas, canta que el nacimiento de Jesús librará a Israel del miedo de los ataques de los Gentiles. Trágicamente, el crecimiento de la población cristiana no ha permitido que los judíos sirvan a Dios sin miedo. ¿Cómo puede la Navidad ser una ocasión para que los cristianos nos comprometamos una vez a respetar y establecer amistad con el pueblo judío y su tradición?

 

 

 

 

 

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