Skip to main content
El Nacimiento de Jesús: Dos Relatos Evangélicos

María visita a Isabel

Encienda el sonido de su computador para escuchar la narración. Use los controles al final de la página para detenerse, comenzar, adelantar o regresar.

Transcript

En una escena que vincula los anuncios de los nacimientos a los nacimientos en sí mismos, María visita a su familiar Isabel. Allí descubre que la señal que Gabriel le dio sobre el embarazo de Isabel realmente era cierta. Lucas es el único autor del Nuevo Testamento que establece una relación familiar de primer grado entre Jesús y Juan el Bautista. Esto se debe probablemente a su interés en comparar los dos personajes, con Jesús siempre recibiendo un trato preeminente.

Isabel saluda a María como la “madre de mi Señor” (Lc 1:43) y la bendice como aquella mujer que creyó lo que Dios le anunció (Lc 1:45). Lucas continúa la presentación de María como una mujer digna de admiración, no tanto porque es la madre de Jesús, sino porque es modelo de discipulado.  María responde con el primero de los “cánticos” de Lucas, el Magnificat, el cual está inspirado claramente en el cántico de Ana, la madre del profeta Samuel. 

 

Un gran número de expertos bíblicos piensan que los cánticos de Lucas son adaptaciones de los salmos compuestos por los primeros judíos que creyeron en Jesús crucificado y resucitado.

Estos “judíos en Cristo” usaron métodos comunes para unir frases bíblicas en las letras de sus himnos. Ellos veneraban a Jesús como el que daba cumplimiento a sus esperanzas por la restauración de Israel, especialmente en términos davídicos.  Los cánticos pueden reflejar también la situación de los anawim, o “los pobres” en Israel, a quienes en medio de su vulnerabilidad sólo les queda Dios. Lucas pudo haber tomado dichos primeros cánticos sobre Jesús, adaptarlos y luego integrarlos en la historia del nacimiento de Jesús.

 

En el Magnificat María comienza a describirse como alguien “que no es mucho”, una “esclava”, igual que en la conversación con Gabriel cuando se auto-describió como la servidora del Señor. También Ana había orado a Dios: “mira con bondad la pena de tu sierva”. Para Lucas, María simboliza a los más pequeños a quienes Dios rescata. Ella se alegra en la manera como el Señor cambia la suerte de pobres y ricos. Esta idea también tiene un paralelo en el cántico de Ana. Además, anticipa las bienaventuranzas y condenaciones que Jesús dirá en el sermón en un lugar llano en el capítulo 6 de Lucas. El Magnificat también anticipa las palabras del Jesús de Lucas en la sinagoga de Nazaret en las cuales dice traer buenas noticias a los pobres y los oprimidos.

 

Es importante tener en cuenta que todas estas acciones divinas, por las que María ofrece alabanza, son entendidas como parte de la alianza de Dios con Abraham. La frase “todas las generaciones me llamarán feliz” sólo aplica explícitamente a María. Las otras palabras en el Magnificat representan las esperanzas y sueños de los pobres de Israel. El Magnificat enfatiza la fidelidad de Dios a la alianza con Israel y el papel de María en Lucas como modelo de discipulado.