Relación de las cosas de Yucatán y
el surgimiento de la identidad proto-criolla en la colonia
Isabel Castro-Vázquez
Florida State University
Fray Diego de Landa (España, 1524 - Yucatán, 1579) fue nombrado
obispo de Yucatán en 1573 tras gran controversia respecto a su actividad
anterior como inquisidor; castigador de indígenas y destructor de numerosos
objetos y textos mayas de incalculable valor, tanto para sus propietarios
en el momento, como para la humanidad en general. A pesar de todo ello, años
más tarde estando Landa ausente, los propios indígenas llegarían
a solicitar su presencia en Yucatán.
La actividad de Landa resulta cuando menos paradójica: por una parte
su crueldad inquisitorial y su destrucción de materiales y textos maya;
y por otra su Relación de las cosas de Yucatán, donde recoge
cuidadosamente datos sobre todo lo que aniquila preservándolo así
en su texto, y donde defiende los derechos de los indígenas ante la
metrópolis.
En este ensayo propongo una explicación de esta paradoja mediante el
análisis de su Relación de las cosas de Yucatán y su
experiencia vital. Landa está permanentemente en la frontera: en la
frontera física del imperio, en la ideológica, en la política,
en la religiosa y en la lingüística, por mencionar sólo
algunas. A causa de todo esto, sufre un proceso transculturador que lo sitúa
en un espacio liminal que será el que dé lugar posteriormente
a la emergencia de la conciencia criolla la cual, como vemos en este análisis,
ya comienza a gestarse en el siglo XVI.